viernes, 15 de febrero de 2013
martes, 12 de febrero de 2013
Cinta vs aire libre.
Buenos días a tod@s!
Como sois much@s los que me habéis preguntado en más de una
ocasión por el tema, hoy quiero hablaros de la diferencia existente entre hacer
running al aire libre o correr en la cinta estática.
Correr en la cinta, como todo en esta vida, tiene sus
ventajas e inconvenientes, y hay personas que están a favor y otras que están
en contra.
Entre los “pros” que podemos encontrar si nos decantamos por
la cinta estática, obviamente se encuentra el factor climatológico. Y es que,
la lluvia o el viento ya no serán una excusa para poder realizar algo de
ejercicio cardiovascular.
En estos meses de invierno es habitual querer salir a la
calle a practicar un poco de running, y no poderlo hacer debido a factores
atmosféricos ajenos a nosotros. En estos días, utilizar la cinta estática es
una buena alternativa.
De igual modo, cuando no disponemos del tiempo suficiente, el
mejor sustituto es correr en cinta.
Otra de las ventajas que tiene correr en la cinta es que, en
general, la superficie de las cintas suele ser más blanda que el asfalto, por
lo que si tenemos alguna tipo de molestia o dolor articular, correr en la cinta
nos ayudará a que la articulación no sufra tanto debido al impacto.
Sin embargo, si no tienes ninguna lesión ni dolencia, sin
duda te recomiendo que optes por correr al aire libre.
Al correr en la calle, haces mucho más esfuerzo que en la
cinta y trabajamos mucho mejor la zancada natural.
Esto es debido, por un lado, a que en la cinta, al no
movernos, no tenemos que vencer la resistencia del aire, por lo cual, el
esfuerzo será bastante menor. Y por otro lado, hay que tener en cuenta que al
correr en asfalto, el corredor “tracciona” el suelo, mientras que en la cinta
estática es la propia superficie de la cinta la que se mueve, y el corredor
tiende a dar una especie de “saltitos” verticales en el aire.
Otra de las “virtudes” de la cinta estática es que podemos
controlar casi al 100% nuestro ritmo, sin aceleraciones ni obstáculos como
farolas, señales de tráfico, coches, etc…
En cambio, un claro “contra” es la monotonía, y es que,
correr mirando una pared, puede resultar bastante aburrido, lo cual puede ser
causa de abandono del entrenamiento.
Otra desventaja es que al hacer mucho menos esfuerzo que en
la calle, quemaremos bastantes menos calorías.
Además, no debéis fiaros al 100% de los datos que os marque
el panel de la cinta estática (pulsaciones, calorías, velocidad…), ya que en la
mayoría de los casos, las cintas están mal calibradas.
Definitivamente, si queréis progresar, batir marcas,
prepararos para una carrera, etc…opta por correr al aire libre. Correr en la
cinta no es un buen simulador de lo que podemos hacer después en una carrera.
Para madurar y desarrollarse como un buen corredor, es
fundamental aprender a cambiar el ritmo y tener una buena técnica en la
zancada, y esto sólo se consigue entrenando en asfalto.
Por último, aunque soy totalmente contrario a correr en la
arena de la playa, si decides correr por este terreno, hazlo cuando la marea
esté totalmente baja, y elige los tramos lo más horizontal posibles.
Si piensas que esta información puede resultarle útil a
cualquiera de tus contactos, no lo dudes y compártela.
Un saludo fuerte, feliz semana!
miércoles, 6 de febrero de 2013
lunes, 4 de febrero de 2013
El alimento del mes: El kiwi.
Buenos días!
Hoy quiero hablaros de una fruta que nos gusta
prácticamente a tod@s, y que no es otra que el Kiwi.
En España su consumo cada vez es más habitual ya que es
una fruta totalmente recomendable para personas de cualquier edad.
Ideal para personas fumadoras ya que por si no lo sabéis,
el humo del tabaco destruye la vitamina C.
Gracias a sus importantes propiedades nutritivas y al
aporte de sustancias de acción antioxidante, es una fruta perfecta para
personas mayores, mujeres embarazadas, alérgicos, diabéticos, y un largo etc…
De igual modo, muy recomendable para personas que han
pasado una enfermedad y han estado medicándose con antibióticos durante un
tiempo, o aquellos que tienen las defensas bajas, se beneficiarán de su consumo.
El kiwi contiene más vitamina C que el propio limón, y
casi el doble que la naranja. Además, contiene fibra y en menor proporción
vitaminas del grupo B.
La vitamina C ayuda en la formación de colágeno, dientes,
huesos y glóbulos rojos.
El Kiwi contiene muy pocas calorías, aporta hidratos de
carbono, y es una gran fuente de fibra con un potente efecto laxante. La fibra
previene el estreñimiento y mejora el tránsito intestinal.
El ácido fólico que se encuentra en el kiwi previene
problemas cardiovasculares, y por tanto, beneficia la tensión arterial.
La vitamina C, como potente antioxidante, contribuye a
reducir el riesgo a sufrir enfermedades degenerativas e incluso el cáncer.
Además, un buen remedio para combatir la anemia es el
consumo de Kiwi, debido a que la vitamina C aumenta la absorción del hierro de
los alimentos, esto hará que nos recuperemos antes.
De los minerales presentes en el Kiwi, destacan el
Potasio y el Magnesio, aunque también podemos encontrar otros como el Hierro,
Calcio o el Yodo.
El Magnesio juega un papel clave en el aparato
circulatorio, y es primordial para el desarrollo de los dientes y huesos.
Por otro lado, el potasio presente en el Kiwi es un
mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso, y ayuda
en la contracción o relajación de los músculos.
Esta fruta, por su alto contenido en fibra, ayuda a
reducir las tasas de colesterol en sangre, y regula la glucemia en las personas
que tienen diabetes.
A su vez, es una fruta que sacia mucho. La podemos tomar
entre horas o como postre, lo cual es ideal para personas que están llevando a
cabo una dieta de pérdida de peso.
En general, el Kiwi mejora el funcionamiento del aparato
digestivo al completo.
No seáis tont@s y aprovechad las numerosas ventajas de
esta verde y sabrosa fruta!
Un saludo.
viernes, 1 de febrero de 2013
lunes, 28 de enero de 2013
Si quiero adelgazar, cuantas menos comidas haga al día, mejor.
Una mentira como una
catedral!
Come a menudo, cada 3 horas aproximadamente. Cada vez que ingieres alimentos, tu metabolismo se pone a 100!.
Come a menudo, cada 3 horas aproximadamente. Cada vez que ingieres alimentos, tu metabolismo se pone a 100!.
Nunca te saltes ninguna
comida, pero especialmente el desayuno, ya que está comprobado que hacerlo
ralentiza el metabolismo para el resto del día.
Así pues, haz tus 5 comidas
diarias (desayuno, media mañana, almuerzo, merienda y cena). De esta manera,
controlas tu ansiedad por comer, y a la vez, aceleras tu metabolismo.
En el proceso de la
digestión, también quemamos calorías en reposo.
Vuelvo a repetir que es
fundamental no saltarnos ninguna comida, esto hará que no nos atiborremos en la
siguiente ingesta.
Si, por ejemplo, desayunamos
a las 8 a.m. y almorzamos a las 15:00 p.m., ten en cuenta que son 7 horas sin
comer nada, por eso es de vital importancia tomar nuestra media mañana.
Eso si, controla las
raciones! La idea es que comamos “poca” cantidad, varias veces al día.
Un saludo y feliz semana!
miércoles, 23 de enero de 2013
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