lunes, 1 de abril de 2013

El alimento del mes: El plátano.


Buenos días a tod@s!
Hoy, como cada comienzo de mes, quiero hablaros de un alimento, y concretamente, éste va a ser una fruta: el plátano.
Aunque el plátano se cultiva en la mayoría de países tropicales del mundo, en realidad es originario de la India.
En España, como todos sabéis, el más conocido y consumido es el rico plátano de Canarias.
Existe la falsa creencia de que el plátano es una fruta que engorda mucho, nada más lejos de la realidad.
Aunque bien es cierto que este alimento posee una gran cantidad de hidratos de carbono, que traducidos, resultan calorías, también lo es que contiene una elevada cantidad de potasio que nos ayuda a la eliminación de líquidos y a disminuir el sodio de nuestro cuerpo, entre otras cosas.
Es precisamente esa elevada cantidad de hidratos de carbono los que convierten a esta fruta en un alimento muy energético y saciante. Además, la gasolina que necesita nuestro cerebro para funcionar es la glucosa o azúcar, que encontramos en alimentos ricos en carbohidratos.
Es una fruta ideal para niños y deportistas, ya que es muy sabrosa, fácil de comer y muy digestiva.

El plátano, contiene vitamina C y B, proteínas y fibra, además de abundante agua, lo cual favorece a la hidratación de nuestro cuerpo.
Entre sus minerales, podemos destacar la presencia de calcio, magnesio y fósforo, éste último muy bueno para nutrir nuestro cerebro, mejorando nuestra memoria.

Este rico alimento posee propiedades antiasmáticas y anticancerígenas.
Como hemos mencionado antes, es una fuente importante de potasio, que además de ayudar a equilibrar el agua de nuestro organismo, fortalece nuestros músculos y previene la aparición de calambres musculares.
El plátano es indicado para enfermedades gastrointestinales, diabetes, hipertensión, o incluso la gota.

Por último, quisiera comentaros, por si algún@ no lo sabe, que los plátanos debemos conservarlos en un lugar seco, nunca en el frigorífico, ya que pierde el sabor y se pone rancio.
También, decir que esta fruta combina realmente bien con la leche, por lo que podemos hacernos unos deliciosos batidos y así beneficiarnos de las propiedades nutritivas de estos 2 magníficos alimentos.

Si pensáis que esta información puede resultarle útil a cualquiera de vuestros contactos, ya sabéis…
Un saludo y feliz semana!

lunes, 25 de marzo de 2013

Salir a la calle a comer.


Estar a dieta, no significa ir de casa al trabajo/ clases, y del trabajo/ clases a casa, sin ni siquiera quedar con amigos para tomar algo o ir al cine.
Estar a dieta, no significa, desde luego, renunciar a nuestra vida social y volvernos esclavos de la rutina.
Como sabéis, los habitantes de este país tenemos la grandísima suerte de contar con una gastronomía excepcional.
Podríamos decir que en España, el deporte nacional después del fútbol es el “tapeo”.
Forma parte de nuestra vida cotidiana el quedar con amigos para tomar una cerveza y un pincho, para salir a un restaurante a cenar, para tomarnos unos vinitos y “picar” algo…
El inconveniente puede surgir, cuando estamos a dieta y recibimos la llamada de algún amigo para salir a tomar unas tapas. Es entonces cuando nos podemos preguntar “¿qué hago?”, en realidad nos apetece salir de casa y quedar con esa persona, pero por otro lado, estamos a dieta y nuestra “vocecita responsable” nos dice “¡no debes!”.

Comer en la calle mientras estamos intentando adelgazar unos kilos, no debe resultar algo traumático, ni debemos sentirnos mal con nosotros mismos si lo hacemos.
Para empezar, y como hablamos en un artículo no hace mucho, en cualquier dieta que realicemos de pérdida de peso, es muy conveniente que nos marquemos un día libre a la semana en el que comamos lo que nos plazca.
Es ese día “comodín”, el que podemos usar para quedar con nuestras amistades, familia, etc…para salir a un buen restaurante a cenar, por ejemplo.
Pero por otro lado, si por cualquier cosa, tenemos más compromisos o simplemente nos apetece salir más días a comer fuera de casa, no hay mayor impedimento.
Si bien es cierto que cuando comemos en casa, nosotros somos los que cocinamos, por tanto, los que controlamos bien las cantidades que usamos de mantequilla, aceite, salsas, etc…, existen muchos lugares en los que podemos comer saludablemente.
La clave está en elegir el sitio donde hacerlo, y en saber qué pedir.
A continuación, os daré algunas pautas sobre cómo hacerlo:
·         Si al final te decides a salir de casa, desde luego, descarta los restaurantes de comida rápida que todos conocemos…

·         En casi todos los restaurantes, bares, cervecerías, etc…existen alternativas que poder elegir para comer más convenientes que lo que habitualmente suele comerse en ese lugar. Me explico:
Si al final no tenemos más remedio que quedar a cenar en un restaurante italiano, por ejemplo, una buena opción en lugar de lasaña, canelones o pizza, es los espaguetis al pesto (con tomate y guindilla).
Olvida pedir raviolis, pasta a la carbonara o provolone, que aunque son deliciosos, contienen una enorme cantidad de calorías.
Si te decides por la pizza, come solo pizza, asegúrate de que la masa sea muy fina, y mejor pide una margarita o una de verduras, antes que una barbacoa o una 4 quesos.

Si por ejemplo, vas a una braseria o asador, en lugar de pedir carne de cerdo, cordero, cochinillo, etc…una buena elección sería pedir pollo o ternera. También, el conejo es una carne rica en proteínas y baja en grasas.

Si te inclinas por el típico bar de tapas y pinchos, debes saber que:
-   Mejor pedir unos boquerones en vinagre que unas croquetas.
-   Mejor optar por unas papas aliñás antes que por una ensaladilla rusa.
-   Mejor elegir un plato de paella antes que unos callos.
-   Mejor decidirte por el pulpo a la gallega antes que por la tortilla de patatas.
-   Mejor escoger unas huevas aliñás antes que unos calamares fritos.
-   Mejor decantarte por un gazpacho antes que por unos montaditos al roquefort.
-   Mejor una tapa de jamón que una de chicharrones fritos.
-   Etc…

            Si por el contrario, quedas en un freidor, una alternativa sería pedir…emm…mejor queda en otro sitio para comer.

·         Ten cuidado con picotear pan, picos, etc…mientras esperas tu comida principal. Sobre todo si este lo sirven con alguna salsa o tipo de mantequilla para untar.

·         Busca en la carta algún plato a la plancha, al horno o al vapor. Evita por todos los medios la comida frita, gratinada, rebozada o empanada.

·         Como guarnición del plato que elijas, opta siempre por verduras, arroz en blanco o ensalada. Si te decantas por las patatas, que sean al horno, nunca fritas.

·         Cuidado con lo que eliges para beber. Intenta no pedir alcohol, pero si lo haces, no te pases. Entre la cerveza y el vino, opta por la primera. La cerveza rubia aporta unas 45 calorías, mientras que el vino tinto 70 calorías.

·         Y, lo siento por los golosos, pero para el postre, ignora los dulces, tartas, etc…si eres de los que “necesitas” acabar tu comida con un sabor dulce, una macedonia de frutas o un sorbete de limón, serán una elección responsable.


Como veis, para salir a disfrutar de una grata compañía, y de mesa y mantel, sólo hace falta tener un poco de sentido de la responsabilidad y pensar con la cabeza, no con el estómago.
Estoy convencido de que esta información puede resultarle útil a mucha gente, así que no seáis egoístas y compartirla!
Espero que sepáis valorar este nuevo artículo.
Un saludo y feliz semana a tod@s.

lunes, 18 de marzo de 2013

El alcohol está compuesto por calorías vacías, por lo tanto no engorda.


Buenos días a tod@s!
Hoy, en la sección "falsos mitos deportivos", quiero hablaros de un falso mito que en alguna ocasión he escuchado o leído.
Ese no es otro que el pensar que el alcohol no engorda porque está compuesto por calorías vacías...
Espero que ninguno de vosotros os creáis semejante cosa.
Las calorías vacías son aquellas que provienen de alimentos con muy poco aporte nutritivo como el propio alcohol o las golosinas, pero dichas calorías suelen contener altas proporciones de hidratos de carbono de absorción rápida, y de lípidos como las grasas saturadas.
Es decir, absolutamente nada tiene que ver el aporte nutritivo con el aporte calórico, que como sabéis, en el caso del alcohol, es muy elevado.
Si queréis adelgazar, tener claro que el alcohol, ni en pintura!
Un saludo y feliz semana.

lunes, 11 de marzo de 2013

El queso.


Buenos días a tod@s!
Hoy quiero hablaros sobre un alimento muy presente en nuestra dieta, y que en cuanto a gusto, no tiene término medio: o te encanta, o lo detestas, ése no es otro que el queso.
Yo, particularmente, adoro el queso de todo tipo, se lo pondría a cualquier plato ya que, bajo mi punto de vista, le da un toque perfecto a casi todas las recetas, pero cuidado! El queso posee infinidad de nutrientes necesarios como calcio, vitaminas y proteínas, pero también contiene una elevada cantidad de grasas.
Como tod@s sabéis, el queso es un lácteo,  por tanto, es un alimento que debe formar parte de una dieta sana y equilibrada, pero sin abusar. No es recomendable tomar queso más de 5 veces a la semana.
En cualquier caso, el contenido graso del queso siempre será mayor que el de la leche.
Este alimento, es rico en vitaminas del grupo A, B y D, y minerales como el magnesio o el fósforo.
En su contra, el queso contiene bastante sal, por lo que para las personas con la tensión alta, su consumo no es recomendable.

Existen numerosos tipos y variedades de quesos, y no todos poseen los mismos nutrientes ni en las mismas proporciones.
Por ejemplo, el queso de Burgos contiene bastantes menos proteínas que un queso manchego curado, que presenta más del doble.

Se pueden realizar diferentes clasificaciones de quesos, según su maduración, según su elaboración, según su procedencia, etc…pero hoy, vamos a centrarnos en la ordenación según su porcentaje graso.
Para llevar a cabo la clasificación según su índice graso, debemos tener en cuenta principalmente 2 factores:
-    - El % de agua que contenga. Cuanta más agua contenga, menos grasa tendrá. Así pues, el queso fresco de Burgos, que contiene un 70% de agua, tan sólo posee un 15 de grasa, mientras que el queso de Cabrales, que está compuesto de un 35% de agua, llega a tener hasta un 50% de grasa.
Como normal general, podemos decir que cuanto más curado sea el queso que nos llevemos a la boca, más nos engordará.

-    - El tipo de leche que se haya empleado para su elaboración. Es decir, si se ha utilizado leche entera, leche semidesnatada, etc…y además, si se le han añadido otros componentes como mantequilla, nata, etc…lo cual lo hará más calórico aún.
Para que os hagáis una idea, aquí os dejo una lista, que he encontrado en internet, con algunos tipos de queso y sus aportes calóricos (de menos a más):
·        * Queso blanco desnatado = 78 kcal
·        * Requesón =  97 kcal
·        * Queso de Burgos = 203 kcal
·        * Queso Gruyere = 268 kcal
·        * Queso Camembert = 297 kcal
·        * Queso Brie = 329 kcal
·        * Queso de Bola = 350 kcal
·        * Queso Roquefort = 370 kcal
·        * Queso de Cabrales = 390 kcal
·        * Queso Manchego semicurado = 392 kcal
·        * Queso Cheddar = 414 kcal
·        * Queso Parmesano = 420 kcal
·        * Queso Manchego curado = 467 kcal


Dicho todo esto, ya sabéis, disfrutad de este sabroso y rico alimento, pero hacerlo con moderación.
Si pensáis que esta información puede resultarle útil a cualquiera de vuestros amigos o contactos, no dudarlo un instante y compartirla.
Un saludo y feliz semana a tod@s!