lunes, 30 de julio de 2012

viernes, 27 de julio de 2012

Adictos al deporte.

 La mayoría de las personas  que realizamos algún tipo de actividad física, lo hacemos para mantenernos en forma y divertirnos. A su vez, y casi sin darnos cuenta, conseguimos mejorar notablemente nuestra salud (regula la presión arterial, previene lesiones en las articulaciones, mejoramos nuestros niveles de colesterol, y un largo etc...). En definitiva, el deporte debe ser una vía de escape a través de la cual debemos encontrarnos mucho mejor.
Cuando realizamos deporte se experimenta una sensación de bienestar, y la causante de todo esto es una hormona llamada Beta-Endorfina.
El ejercicio físico (tanto anaeróbico como aeróbico) es el que segrega dicha hormona. A mayor duración y mayor intensidad, mayor secreción de endorfinas.

La dopamina es una hormona y un neurotransmisor producido en nuestro sistema nervioso  que contribuye a generar el placer por el sexo, la comida  y las drogas, pero también puede causar un gran placer por el deporte. A su vez, es precursora de la adrenalina y de la noradrenalina.
Este conjunto de hormonas poseen propiedades similares a la morfina, como un mecanismo de defensa ante diversos estímulos. Principalmente actúan como analgésicos endógenos (se originan en nuestro interior).
Cuando la persona practica deporte de manera sistemática hasta extenuarse, el organismo comienza a producir estas sustancias para aliviar los síntomas, y esto le permite poder continuar el trabajo por más tiempo cada día. A medida que pase el tiempo demandaremos una mayor cantidad de estas hormonas para poder soportar el dolor y el cansancio. Sí, sí, habéis leído bien, necesitaremos cantidades cada vez mayores para lograr el mismo efecto; a este hecho se le conoce como tolerancia, de igual modo que si fuera alcohol o tabaco!
Todo esto lleva al desarrollo de una verdadera adicción a las endorfinas.
“El ejercicio, como el abuso de drogas, hace que se liberen en exceso neurotransmisores como las endorfinas o la dopamina, ligados a la sensación de recompensa”
Cuando se practica ejercicio en exceso puedes sufrir dependencia al ejercicio, que se caracteriza por una necesidad cada vez mayor de hacer deporte y cuando no se realiza, podemos llegar a sentir ansiedad o fatiga.
Las personas que tienen esta dependencia sienten, incluso, una necesidad o impulso imperioso de seguir ejercitándose a pesar de estar lesionados, cansados u ocupados con otros quehaceres.
La persona que siente el deporte como una obligación no disfrutará de su realización, sino que se mantendrá en alerta logrando acumular más estrés en vez de acabar con él.
Cuando esto ocurre, lo normal es que caigamos en el sobreentrenamiento y la fatiga muscular que puede derivar en lesiones o dolores crónicos de diferentes partes del cuerpo.

El ejercicio es sano por naturaleza pero cuando se hace de forma excesiva, lo sano se convierte en algo patológico.
El problema surge cuando hacemos del deporte y los entrenamientos nuestro modo de vida. Este paso puede ser más perjudicial para la salud que beneficioso.
Recordad, cualquier cosa en exceso es perjudicial, incluida el deporte. El 99% de nosotros no somos deportistas de élite, por lo que practiquemos deporte de una manera coherente.
Como diría una amiga mía: “la virtud está en el término medio”.
Un saludo.

viernes, 20 de julio de 2012

Deportes de verano.


Bueno, hoy me he decidido a hablar sobre los deportes que podemos practicar especialmente durante la época estival.
Los gaditanos tenemos la suerte de disfrutar  de kilómetros de playa en los que aparte de tomar el sol y darnos un chapuzón, podemos también ejercitar nuestro cuerpo.

¿¿Hay algo mejor que realizar deporte al aire libre mientras te bronceas?? Deja de tumbarte en la toalla durante horas cual camaleón y muévete un poco!


La playa nos ofrece infinidad de posibilidades ya que disponemos de 2 medios bien diferenciados: el agua y la arena.


A continuación os hablaré sobre 4 disciplinas que podemos practicar en éste magnífico paraje:


-Voley – Playa = Deporte completo donde los haya. Trabajamos la totalidad de nuestra musculatura. Piernas (gemelos y cuádriceps fundamentalmente), fortalecimiento de la zona abdominal (a la hora de rematar y bloquear se contrae mucho el abdomen), brazos (tríceps, bíceps y ante brazos), hombros e incluso la zona pectoral (en el movimiento de volea).

Es un deporte con el que ganaremos mucha flexibilidad, agilidad y reflejos.
Además, al practicarlo en la arena seca, desarrollaremos el equilibrio y la propiocepción.

Tan sólo nos hace falta una red, una pelota de voley y la compañía de 3 amigos.



-Palas de playa = Un clásico del verano. ¿Quién no ha jugado a las palas en la orilla de la playa?

Al ser un deporte de raqueta, incidiremos más sobre el hemicuerpo del lado dominante (el brazo que sostiene la pala), pero también ejercitaremos las piernas y los glúteos.
Por otro lado, mejoraremos  la velocidad de reacción y nuestra coordinación.

Un par de palas, una bola, y preferiblemente una orilla con la marea baja, son suficientes para disfrutar de éste deporte.



-Kite Surf = Esto ya son palabras mayores. Requiere un poco de experiencia para poder disfrutar de él. Además, el material básico para practicar kitesurf consta de una tabla, una cometa y un arnés.

Combina el trabajo aeróbico con la tonificación de extremidades y tronco, con lo cual ganaremos en fuerza y resistencia.
Fortalecimiento brutal de la zona abdominal, trabajo de dorsales, bíceps y tríceps.

Para el que no lo haya probado aún, lo recomiendo sin ningún tipo de dudas. Eso si, ya sabes que tendrás que alquilar el equipo (si es que no dispones de él), y es totalmente necesario recibir clases de iniciación por parte de un profesional en la materia.
Su mayor inconveniente, la imperiosa necesidad de viento, aunque en Cádiz vamos “sobraos” de eso…


-SUP (Stand Up Paddle) =  Es uno de los mal llamados deportes nuevos, y digo mal llamado, ya que de nuevo no tiene nada. Nace a comienzos de la década de los 60 en Australia, pero es a partir del año 2009 aproximadamente cuando empieza a ponerse de moda.

Se practica de pie encima de una tabla muy similar a la de surf, sujetamos un remo o pala y empezamos a remar como si de una barca se tratara.

Una de las grandes ventajas del SUP es que no necesita olas y, además, se puede practicar en otros medios acuáticos como ríos, lagos, pantanos, etc…
Es un deporte muy sencillo y que ofrece una gran accesibilidad para todo tipo de personas.
Fundamentalmente trabajaremos el tren superior (dorsales, bíceps, tríceps y hombros), pero también ganaremos en equilibrio y resistencia.




Además de los mencionados anteriormente, y como sabéis, existen otros tantos deportes para practicar en esta época del año; Surf, body board, piragua o kayak, buceo, windsurf, etc…

Mi consejo es que no os peguéis el verano en “blanco”, dos meses sin hacer absolutamente nada es demasiado tiempo. Aprovechemos nuestras vacaciones para hacer ejercicio específico de mantenimiento en la playa.


¿A qué estáis esperando?


Un saludo.


lunes, 16 de julio de 2012

viernes, 13 de julio de 2012

El alimento del mes: La piña.

La piña, aparte de ser una fruta deliciosa, es una de las frutas más completas que hay, ya que aporta propiedades muy interesantes a nuestra salud.
Es diurética, combate las inflamaciones y es antioxidante.
Su principal función es la de digerir la proteína, en especial la proteína animal. Y todo gracias a una enzima llamada bromelina. Esta enzima es un ablandador natural de la carne roja y la de las aves, por lo que nos hace las digestiones mucho más ligeras y rápidas.
La piña es un germicida natural, limpia el hígado, y ayuda en la lucha contra la artritis.
Por su alto contenido en vitamina C, ésta fruta combate afecciones de garganta, bronquitis y resfriados comunes.
Aparte de ésta vitamina, aunque en menor cantidad, podemos encontrar otras como la B1 y B6. Del mismo modo, es rica en minerales, sobre todo en potasio y, en menor proporción hierro, cobre y magnesio.
El jugo de la piña tiene funciones hepáticas, digestivas y diuréticas.  Previene enfermedades de la vejiga, la próstata y la uretra, e incluso ayuda a eliminar piedras en los riñones.

Es muy usada en las dietas para bajar de peso gracias a su bajo contenido calórico.
Por su alta capacidad diurética, es muy eficaz para combatir el exceso de peso por retención de líquidos. Además, ayuda a separar el tejido celulítico y eliminar los depósitos de grasa.
La fibra de la piña ayuda a controlar el nivel de colesterol en la sangre.
Ésta fruta también es fuente de azúcares simples, sacarosa, fructosa y glucosa, lo que la convierte en una fuente de energía.

La piña es muy sensible a los cambios de temperatura. No debe guardarse en el frigorífico puesto que no aguanta temperaturas inferiores a 7ºC, perdiendo todo su sabor y aroma.

La mejor manera de aprovechar sus propiedades nutricionales es consumirla al natural, aunque también podemos encontrarla en almíbar (resultando mucho más calórica), cocida o al horno.
Es un alimento muy versátil por lo que podemos incluirla en multitud de platos, ensaladas, acompañando al marisco, en repostería, mermeladas, en forma de zumos, etc… Hay miles de combinaciones, crea tú la tuya!
Aquí os dejo una receta sencilla de hacer y muy refrescante de cara al verano:
INGREDIENTES:
1/2 taza de zumo de fresas (unas 8 o 10 unidades).
1/2 taza de zumo de piña (3 tazas de piña troceada).
Un poco de azúcar.
Hielo.

Simplemente, tendremos que pasarlo todo por la batidora y disfrutar de este magnífico batido.
Un saludo.