viernes, 20 de julio de 2012

Deportes de verano.


Bueno, hoy me he decidido a hablar sobre los deportes que podemos practicar especialmente durante la época estival.
Los gaditanos tenemos la suerte de disfrutar  de kilómetros de playa en los que aparte de tomar el sol y darnos un chapuzón, podemos también ejercitar nuestro cuerpo.

¿¿Hay algo mejor que realizar deporte al aire libre mientras te bronceas?? Deja de tumbarte en la toalla durante horas cual camaleón y muévete un poco!


La playa nos ofrece infinidad de posibilidades ya que disponemos de 2 medios bien diferenciados: el agua y la arena.


A continuación os hablaré sobre 4 disciplinas que podemos practicar en éste magnífico paraje:


-Voley – Playa = Deporte completo donde los haya. Trabajamos la totalidad de nuestra musculatura. Piernas (gemelos y cuádriceps fundamentalmente), fortalecimiento de la zona abdominal (a la hora de rematar y bloquear se contrae mucho el abdomen), brazos (tríceps, bíceps y ante brazos), hombros e incluso la zona pectoral (en el movimiento de volea).

Es un deporte con el que ganaremos mucha flexibilidad, agilidad y reflejos.
Además, al practicarlo en la arena seca, desarrollaremos el equilibrio y la propiocepción.

Tan sólo nos hace falta una red, una pelota de voley y la compañía de 3 amigos.



-Palas de playa = Un clásico del verano. ¿Quién no ha jugado a las palas en la orilla de la playa?

Al ser un deporte de raqueta, incidiremos más sobre el hemicuerpo del lado dominante (el brazo que sostiene la pala), pero también ejercitaremos las piernas y los glúteos.
Por otro lado, mejoraremos  la velocidad de reacción y nuestra coordinación.

Un par de palas, una bola, y preferiblemente una orilla con la marea baja, son suficientes para disfrutar de éste deporte.



-Kite Surf = Esto ya son palabras mayores. Requiere un poco de experiencia para poder disfrutar de él. Además, el material básico para practicar kitesurf consta de una tabla, una cometa y un arnés.

Combina el trabajo aeróbico con la tonificación de extremidades y tronco, con lo cual ganaremos en fuerza y resistencia.
Fortalecimiento brutal de la zona abdominal, trabajo de dorsales, bíceps y tríceps.

Para el que no lo haya probado aún, lo recomiendo sin ningún tipo de dudas. Eso si, ya sabes que tendrás que alquilar el equipo (si es que no dispones de él), y es totalmente necesario recibir clases de iniciación por parte de un profesional en la materia.
Su mayor inconveniente, la imperiosa necesidad de viento, aunque en Cádiz vamos “sobraos” de eso…


-SUP (Stand Up Paddle) =  Es uno de los mal llamados deportes nuevos, y digo mal llamado, ya que de nuevo no tiene nada. Nace a comienzos de la década de los 60 en Australia, pero es a partir del año 2009 aproximadamente cuando empieza a ponerse de moda.

Se practica de pie encima de una tabla muy similar a la de surf, sujetamos un remo o pala y empezamos a remar como si de una barca se tratara.

Una de las grandes ventajas del SUP es que no necesita olas y, además, se puede practicar en otros medios acuáticos como ríos, lagos, pantanos, etc…
Es un deporte muy sencillo y que ofrece una gran accesibilidad para todo tipo de personas.
Fundamentalmente trabajaremos el tren superior (dorsales, bíceps, tríceps y hombros), pero también ganaremos en equilibrio y resistencia.




Además de los mencionados anteriormente, y como sabéis, existen otros tantos deportes para practicar en esta época del año; Surf, body board, piragua o kayak, buceo, windsurf, etc…

Mi consejo es que no os peguéis el verano en “blanco”, dos meses sin hacer absolutamente nada es demasiado tiempo. Aprovechemos nuestras vacaciones para hacer ejercicio específico de mantenimiento en la playa.


¿A qué estáis esperando?


Un saludo.


lunes, 16 de julio de 2012

viernes, 13 de julio de 2012

El alimento del mes: La piña.

La piña, aparte de ser una fruta deliciosa, es una de las frutas más completas que hay, ya que aporta propiedades muy interesantes a nuestra salud.
Es diurética, combate las inflamaciones y es antioxidante.
Su principal función es la de digerir la proteína, en especial la proteína animal. Y todo gracias a una enzima llamada bromelina. Esta enzima es un ablandador natural de la carne roja y la de las aves, por lo que nos hace las digestiones mucho más ligeras y rápidas.
La piña es un germicida natural, limpia el hígado, y ayuda en la lucha contra la artritis.
Por su alto contenido en vitamina C, ésta fruta combate afecciones de garganta, bronquitis y resfriados comunes.
Aparte de ésta vitamina, aunque en menor cantidad, podemos encontrar otras como la B1 y B6. Del mismo modo, es rica en minerales, sobre todo en potasio y, en menor proporción hierro, cobre y magnesio.
El jugo de la piña tiene funciones hepáticas, digestivas y diuréticas.  Previene enfermedades de la vejiga, la próstata y la uretra, e incluso ayuda a eliminar piedras en los riñones.

Es muy usada en las dietas para bajar de peso gracias a su bajo contenido calórico.
Por su alta capacidad diurética, es muy eficaz para combatir el exceso de peso por retención de líquidos. Además, ayuda a separar el tejido celulítico y eliminar los depósitos de grasa.
La fibra de la piña ayuda a controlar el nivel de colesterol en la sangre.
Ésta fruta también es fuente de azúcares simples, sacarosa, fructosa y glucosa, lo que la convierte en una fuente de energía.

La piña es muy sensible a los cambios de temperatura. No debe guardarse en el frigorífico puesto que no aguanta temperaturas inferiores a 7ºC, perdiendo todo su sabor y aroma.

La mejor manera de aprovechar sus propiedades nutricionales es consumirla al natural, aunque también podemos encontrarla en almíbar (resultando mucho más calórica), cocida o al horno.
Es un alimento muy versátil por lo que podemos incluirla en multitud de platos, ensaladas, acompañando al marisco, en repostería, mermeladas, en forma de zumos, etc… Hay miles de combinaciones, crea tú la tuya!
Aquí os dejo una receta sencilla de hacer y muy refrescante de cara al verano:
INGREDIENTES:
1/2 taza de zumo de fresas (unas 8 o 10 unidades).
1/2 taza de zumo de piña (3 tazas de piña troceada).
Un poco de azúcar.
Hielo.

Simplemente, tendremos que pasarlo todo por la batidora y disfrutar de este magnífico batido.
Un saludo.

viernes, 6 de julio de 2012

La importancia de elegir un calzado deportivo idóneo.

Las zapatillas deportivas son el material al que más importancia hay que darle a la hora de practicar cualquier actividad física.

Elegir correctamente el calzado idóneo para la actividad o deporte que vayamos a realizar es verdaderamente importante.
La mayoría de las veces que vamos a hacer ejercicio, no prestamos la suficiente importancia a la superficie, al tipo de calzado o a la forma de nuestro pie.


Todos hemos visto en televisión un anuncio en el que aparece un vendedor de una conocida tienda de deportes hablando sobre los diferentes tipos de pies y pisadas. Pues bien, aquí os explico por encima cuáles son éstas:

Pronadores = Tienden a juntar las piernas y a pisar con la parte más interna de la planta del pie. Predisposición a exagerar el movimiento de inclinación hacia dentro de los tobillos.

Supinadores = Tienden a separar las piernas a la hora de correr, y apoya la parte más externa del pie. Tobillo que presenta respecto a la pierna, una posición arqueada hacia afuera. Esta zona es la que recibe casi todo el impacto.

Neutros = No sobrecargan ni una ni otra parte, ya que la forma de pisar es totalmente plana. En este caso las piernas se mantendrán paralelas.

Pie Griego = el dedo índice es el más largo del pie.

Pie Egipcio = el dedo gordo es el más largo del pie.



Un sencillo test para comprobar nuestra pisada consiste en:

Colocarnos, preferiblemente descalzos, de pie con las piernas ligeramente separadas y los pies apoyados totalmente en el suelo. En esta postura, lo que haremos será flexionar las rodillas tres veces dejando que las piernas se muevan a su antojo. A la tercera flexión, lo que haremos será detenernos manteniendo la postura. Si hemos terminado con las rodillas pegadas somos pronadores. Si las piernas están más o menos juntas, pero no se pegan, seremos neutros, y si las piernas están muy separadas seremos supinadores.


Sobre las zapatillas recae el peso de nuestro cuerpo multiplicado por cuatro, y desde los pies se transmiten todas las vibraciones hasta la cabeza. Lo que un buen calzado deportivo debe lograr, es reducir ese impacto y, para conseguirlo, es imprescindible que tenga una buena amortiguación, evitando de esta forma lesiones del sistema óseo-articular.

A la hora de elegir un calzado deportivo adecuado, hay que considerar aspectos como:

1. Tipo de pie.
2. Tipo de pisada.
3. Tipo de actividad deportiva que se vaya a realizar.
4. Factor económico. En el mercado encontramos infinidad de zapatillas con un gran intervalo de precios. No tenemos que gastarnos una cantidad elevada de dinero para conseguir un calzado adecuado, pero tampoco irnos a las más económicas, ya que como os digo, es una inversión!


Necesitamos una zapatilla específica para cada deporte. Las zapatillas deportivas están diseñadas con los movimientos especiales del pie, tomando cada deporte en cuenta. Por ejemplo, los corredores necesitan más amortiguación en el ante pie. Las personas que caminan necesitan más apoyo en el talón del tenis, y los jugadores de baloncesto necesitan más estabilidad lateral.

Lo ideal es medir el pie en longitud, ancho y longitud de arco. También tenemos que tener en cuenta que los tamaños varían con cada marca y estilo.
Además de sustituirlos cada determinado tiempo.
Los expertos aconsejan que los corredores deben remplazar sus zapatillas cada 400 – 600 kms.


La recomendación es que las zapatillas de deporte no queden ni muy ajustadas ni muy amplias. Para comprobar si es la talla correcta, debe sobrar alrededor de medio centímetro entre el dedo más largo y la punta del calzado. Si quedan más grandes o están mal ajustadas se pueden producir desplazamientos que provoquen problemas con las uñas, falta de estabilidad y recalentamiento de la planta del pie, entre otros inconvenientes.

Asimismo, si por el contrario, la zapatilla te presiona en algún lugar en particular, y esa presión se produce de manera continua sobre el pie, lo más probable es que provoque endurecimientos, molestas ampollas, callos y quemaduras. Si bien, podrían llegarse a producirse consecuencias bastante más graves como: fracturas, esguinces, luxaciones o distensiones musculares.

El calzado deportivo es algo más serio que el llevar un adorno en el pie.

Un saludo.